Balance de incendios: 19 fallecidos y 325 viviendas destruidas
- Lunes 19 de enero de 2026
- 12:36 hrs
Nuevo balance de incendios: 19 fallecidos y 325 viviendas destruidas en Biobío y Ñuble. Autoridades despliegan 77 aeronaves ante calor extremo de 37°C.
El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, entregó este lunes 19 de enero un nuevo balance oficial sobre la emergencia forestal que afecta a la zona centro-sur del país. Según el reporte de Senapred, la cifra de personas fallecidas se mantiene en 19, mientras que los equipos en terreno trabajan en la evaluación de daños que ya dejan más de 300 inmuebles reducidos a cenizas.
Daño habitacional y personas damnificadas
Las estadísticas habitacionales revelan un impacto severo, con un total de 325 viviendas destruidas hasta el momento. La Región del Biobío es la más afectada con 300 casas siniestradas, seguida por la Región de Ñuble con 25. Además, el secretario de Estado informó que otras 1.140 viviendas se encuentran actualmente en proceso de evaluación técnica.
En cuanto al factor humano, el número de damnificados asciende a 1.533 personas. "Como hay incendios activos en los que se está combatiendo, hay zonas a las cuales todavía no se ha podido ingresar. Por tanto, el número de personas afectadas en las estadísticas va a aumentar", advirtió el ministro Elizalde respecto a la variabilidad de las cifras durante la jornada.
Recursos de combate y condiciones climáticas
Para enfrentar el avance del fuego, el Gobierno ha dispuesto una flota de 77 aeronaves que operan en las zonas críticas. Sin embargo, la autoridad precisó que el despliegue aéreo está sujeto estrictamente a que existan "condiciones favorables" de visibilidad y viento para garantizar un impacto efectivo y seguro en el combate.
Este despliegue técnico se da en un contexto meteorológico crítico. La Dirección Meteorológica de Chile mantiene una alerta por temperaturas extremas que llegarán a los 37°C en los valles y precordillera del Biobío, y hasta 36°C en el Maule y Ñuble. Estas condiciones de calor intenso dificultan las tareas de control y aumentan el riesgo de propagación de los focos que aún permanecen activos.
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